FITNESS, REDES SOCIALES Y LA AUTOFAGIA

Una vez más y como siempre, todo aquello fisiológico que llega al fitness y a redes sociales, se malinterpreta, se confunde y surgen las idioteces. Y así años tras años, llevando a la desinformación constante. Guardemos un minuto de silencio por la fisiología.

Ahora llega el turno de la autofagia. Si no recuerdo mal, allá por 2014, me interesé mucho por estudiar la autofagia conocer sus mecanismos implicados y demás, recuerdo que @waltersuarez y yo hablábamos mucho sobre ello, pero no se sabía aún demasiado sobre ella. De hecho, a día de hoy, falta mucho por investigar y saber sobre la autofagia, pero como siempre ocurre (al igual que ocurre con la microbiota intestinal por ejemplo), las redes sociales van por delante de la ciencia, extrapolando datos de estudios que se leen pero no se comprenden, estableciendo hipótesis ridículas y creando incluso protocolos absurdos.

La autofagia se descubrió en 1960, no es reciente. En 1990, el japonés Ohsumi, indentificó los genes de la autofagia y en 2016 recibió el premio Nobel por su trabajo en este campo. Sin embargo, hay quien cree que la autofagia se descubrió en 2016.

Y es que cada vez que se habla de Ohsumi, se menciona al ayuno, cuando él lo que investiga es la autofagia. De hecho, lo relacionan tanto con el ayuno que habrá quien piense que ganó el Nobel por ayunar. El ayuno aumenta la autofagia si, pero no es la única forma de hacerlo. El ejercicio físico es mucho más efectivo que ayunar para elevar la autofagia por ejemplo, sin estar reñidas ambas cosas por supuesto.

Pero ya lo peor, es cuando se pone de moda la autofagia, como si de una estrategia nutricional se tratase, cuando es una mecanismo biológico. Ya se puede escuchar eso de “practicar la autofagia” y no me extraña que en breve se pueda leer en los perfiles de muchos eso de “yo practico la autofagia”.

Decir que practicas la autofagia como si fuese Yoga o Mindfullness es ridículo, puesto que la autofagia es un mecanismo biológico celular. Es como si dijeses “yo practico la digestión” cuando comes alimentos o dijeses “yo practico la contracción muscular” cuando entrenas….en fin.

Pero además, si nos adentramos más en fisiología, la cosa ya se pone mucho peor. Dejo un post gratis en mi web hablando de ello.

La autofagia, de forma muy simple y resumida, es un proceso celular donde mediante diferentes mecanismos, degradamos proteínas u organelos disfuncionales y aberrantes para mantener “limpia” nuestras células, ya que la acumulación de esa “basura” celular, podría ser perjudicial a la larga.

Cuando se habla de autofagia, se sobreentiendo que es algo bueno y positivo, cuando no es lo uno de lo otro. No es más que un mecanismo biológico necesario, como todo lo que ocurre en nuestro organismo, que tiende siempre a la homeostasis. Por tanto, al igual que en todo, ni lo mucho ni lo poco se requiere, porque una autofagia elevada de forma crónica llevaría a desgaste muscular, patologías y a la muerte. A la contra, en un mundo donde las personas habitúan a comer por encima de sus posibilidades, existe una tendencia a la baja de la autofagia, lo cuál es igual de negativo que tenerla demasiado elevada. De hecho, la autofagia disminuida también lleva a desgaste muscular y patologías. Por eso digo que ni lo mucho ni lo poco.

Y es por ese desajuste entre la ingesta calórica y ejercicio físico típico de un mundo occidentalizado sedentario y con sobrepeso, lo que hace que estrategias como el ayuno y mucho más el ejercicio físico, reestablezcan ese equilibrio que nunca debió perderse y regular la autofagia.

Pero es que además, se habla del ayuno como si fuese la única intervención nutricional que promueve la autofagia, cuando realmente es la propia restricción calórica diaria (hagas ayuno o no) la que aumenta esta autofagia.

Además, la autofagia no es el único mecanismo para “limpiar la célula de basura”. Cuando se acumulan proteínas mal plegadas y agregados proteicos, se produce estrés del retículo sarcoplasmástico, derivado de un estado metabólicamente alterado, propiciado por un contexto sedentario del sujeto, con una dieta poco saludable, lo que lleva a su vez a activar una serie de mecanismos que genéricamente llamamos respuesta a proteínas mal plegadas o UPR (unfolded protein response) que induce una inhibición de la síntesis y traducción de proteínas, con el fin de evitar la acumulación de proteínas mal plegadas. Se activa la degradación de las mismas a través de sistema ubiquitina-proteosoma, siendo el estrés del retículo sarcoplasmático, otra vía que induce resistencia anabólica

Pero vamos un poco más allá.

Cuando se habla de ayuno y autofagia, se suele hablar de las vías moleculares AMPK y mTOR como no. Lo que se entiende normalmente es que Ayuno=AMPK=Autofagia y a la contra es que Comer=mTOR=Inhibición de la autofagia. Por tanto, se habla de ellas como si fuesen totalmente contrarias. Eso se debe a un pobre conocimiento de cómo funciona nuestra fisiología.

AMPK  ha demostrado ser beneficiosa en la mejora de la obesidad y en relación con las complicaciones metabólicas en el músculo esquelético. AMPK es un conocido sensor de la energía de la célula como todos sabemos.

De forma breve, sólo decir que la activación de AMPK promueve una mejor expresión de  enzimas y activación del metabolismo oxidativo  del músculo esquelético, algo que como sabemos está muy limitado en sujetos obesos patológicos. En cierta manera, la activación de AMPK también inhibe señalización mTOR , aunque comparten muchas más similitudes de lo que se piensa.

Por ejemplo, el entrenamiento de fuerza activa mTOR, si se entiende como he mencionado antes que mTOR inhibe la autofagia, se podría entender que el entrenamiento de fuerza es malo….fíjate la poca coherencia de esto. ¿Qué es lo ocurre en realidad? Pues que el entramiento de fuerza activa mTOR y además activa la autofagia también. Pero es más, es que cuando comemos, también se activa mTOR y la autofagia, aunque se reduce, nunca se inhibe al 100%, ya que siempre existe una autofagia basal a modo de control de calidad.

Pero volviendo al entrenamiento de fuerza, que activa mTOR y la autofagia, podemos ir más allá, porque es justo mTOR quien activa la autofagia post entrenamiento (La activación de mTOR post entrenamiento no sólo NO inhibe la autofagia sino que la activa fosforilando ULK1 en S317 para favorecer el reciclado celular y por tanto la regeneración muscular).

De hecho cada vez más estudios muestran que el entrenamiento de fuerza aumenta el contenido de autofagosomas y el UPR. Recuerdo que hablé de las vías de señalización implicadas en un congreso médico en Madrid en 2018.

Estudios más recientes, sugieren que el entrenamiento de fuerza, puede aumentar significativamente la actividad de mVps34 y, en consecuencia, regular la autofagia a través de la vía de señal Beclin1-mVps34 para promover la descomposición de proteínas en aminoácidos para mantener la actividad de mTOR y acelerar la síntesis de proteínas. La vía mTOR / ULK1 controla solo el 10% del flujo autofágico en el músculo, mientras que las vías de señal Akt / FoxO3 y Akt / mTOR controlan el 50% del flujo autofágico, y la parte restante puede estar regulada por la vía de señal Bcl -2 / Beclin1 -Vps34. Al mismo tiempo, mVps34 puede estar más estrechamente relacionado con la síntesis de proteínas mediada por mTOR durante el ejercicio de fuerza.

Vamos, que ni todo funciona como un ON/OFF, ni solo existe una única vía para algo a nivel celular, ni la mayoría de cosas que te han contado sobre la autofagia son verdad vamos…

Y hay muchas cosas que explicar aquí, mucho más, también vinculados con suplementos y demás que darían para horas. He intentado no profundizar mucho en fisiología pero a veces es necesario.

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