La frecuencia de comidas diarias, es decir, cuantas veces comemos al día o cada cuanto tiempo debemos comer, está en boca de todos a la hora de determinar cuál es el patrón óptimo. Lejos de que exista un patrón óptimo, existen diferentes contextos individuales que evaluar para determinar este número y diferentes factores a los que agarrarnos para concretarlo. Hoy voy a centrarme en lo que se conoce como “Complejo Migratorio Motor”.

El Complejo Motor Migratorio

El Complejo Motor Migratorio (CMM) es un patrón de actividad motora involuntaria que ocurre en el estómago e intestino durante los periodos de ayuno. Su función es la de limpiar el tubo digestivo de restos de comida, de secreciones digestivas, células y bacterias y otros microbios. Es como un camión de la basura que saca los restos para que no se acumulen. Fue descubierto en 1913 pero fue bautizado como “complejo migratorio motor” en 1969 (Carlson et al 1913; Szurszewski et al 1969).

Una disfunción de este sistema se asocia a sobrecrecimiento bacteriano (SIBO), síndrome de intestino irritable, dispepsia funcional y otros trastornos digestivos

¿Cómo hacemos para que este sistema funcione bien?

Este complejo se activa automáticamente en los períodos de ayuno, por lo que no hay que hacer nada especial para que funcione correctamente. Se ha promovido la idea de que hay que hacer ayunos largos para que este sistema funcione correctamente, pero, ¿es esto cierto? Veamos…

Cuando Code y Marlett estudiaron el complejo motor migratorio en más detalle, quedó claro que es un evento recurrente que se desplaza desde el estómago hasta el íleon terminal y que dura aproximadamente entre 1,5 a 2 horas (Code et al 1975).

Fases del Complejo Motor Migratorio

El Complejo Motor Migratorio tiene 4 fases:

  1. La primera fase se activa al poco de terminar de comer. Es un periodo de calma donde poco a poco se empiezan a dar las contracciones. Suele durar entre 45-60 minutos.
  2. La segunda fase es un período de aproximadamente 30 minutos donde hay actividad eléctrica, pero esta no genera verdaderas contracciones.
  3. La tercera fase dura de 5 a 15 minutos y está compuesta por contracciones peristálticas rápidas y espaciadas uniformemente.
  4. La cuarta fase y última es un período de transición entre las contracciones de la tercera fase y la inactividad de la primera.

Estudios más recientes demuestran que la duración del ciclo varía mucho entre sujetos, siendo que hay sujetos donde apenas dura hora y media y existiendo sujetos donde puede durar hasta 3 horas (Deloose et al 2016).

Algunos de los factores que determinan cuánto dura el ciclo del complejo migratorio motor son el estrés (retrasa en proceso) o en qué momento empieza la fase III del proceso. Si esta fase comienza en el estómago dura más que si comienza en el duodeno. En este estudio (Luiking et al 1998), se vio que como mucho este proceso duró 156 minutos (unas 2,5 horas) en los sujetos más “lentos”.

Por tanto, a priori, la recomendación en personas que tienen algunos problemas intestinales leves es intentar dejar pasar unas 3-4 horas entre comidas para mejorar la motilidad intestinal. Con este tiempo es más que suficiente para que se de un ciclo completo de este sistema (o incluso 2 ciclos).

Además, debemos tener en cuenta que todos hacemos un ayuno nocturno, donde se producen varios ciclos seguidos de sistema. De hecho, parece que este sistema tiene un ritmo circadiano, siendo que por la noche los ciclos son más cortos porque la fase II es inexistente (Deloose et al 2012).

¿Son necesarios ayunos diurnos más largos para mejorar el complejo migratorio motor? Aunque no hay estudios que comparen o evalúen esto, atendiendo a la fisiología básica que presenta este sistema, podemos aventurar a decir que no, que no son necesarios ayunos más largos de los expuestos para que este sistema digestivo funcione perfectamente. Aún así estaremos pendientes de futuros estudios que evalúen esto a ver que concluyen, cosa que hasta la fecha no existen.

¿Puede haber algún beneficio en este sistema por hacer ayunos largos en personas con problemas intestinales?

A día de hoy no hay (yo al menos no conozco) ensayos clínicos de intervención que comparen el funcionamiento de este sistema entre grupos con distinto número de comidas diarias y si puede tener un efecto beneficioso añadido hacer más o menos comidas. Lo que si parece claro, es que en personas que YA PRESENTAN algunos de los problemas intestinales mencionados (como por ejemplo SIBO) no hagan comidas cada 2 horas y dejen al menos un espacio de entre 3-4 horas entre ellas.

Suscríbete a la Zona Premium por sólo 19,90 €/mes.

¿Quieres acceder a artículos, podcasts, videos y entrevistas exclusivas? Hazte miembro de la Zona Premium por sólo 19,90 €/mes. ¡Cancela cuando quieras! Sin permanencia.

¡Ahora 10 publicaciones nuevas cada mes!

Apúntate a mi Newsletter.

¿Quieres recibir todas mis novedades y promociones exclusivas? Suscríbete ahora y recibirás 2 regalos: 100 preguntas y respuestas sobre nutrición y entrenamiento y un completo documento de 22 páginas con respuestas sobre los carbohidratos, la resistencia a la insulina, la pérdida de grasa y el ejercicio.

Deja un comentario

Quizás también pueden interesarte los siguientes artículos:

Hazte con mi libro Réquiem por una Pirámide

En este libro pongo orden al caos de información que nos confunde en el ámbito de la salud, la nutrición y el ejercicio, partiendo del rigor, la ciencia y, sobre todo, del sentido común.

Libro Réquiem por una Pirámide

Categorías

Mis últimos artículos

Suscríbete a mi Newsletter

Recibe todas las novedades.

Últimos artículos del blog, regalos, promociones exclusivas, últimos cursos disponibles y mucho más. Si te suscribes ahora, recibirás de regalo  “100 preguntas sobre nutrición y entrenamiento y mis respuestas”. ¡Suscríbete ahora!