Sabemos  que según nos vamos haciendo mayores, la masa muscular sufre un declive que se observa en una pérdida del 1 al 2% anual, la fuerza en un 2-3% anual y lo que entendemos clásicamente como potencia (no es más que fuerza aplicada a mayor velocidad, lo que podemos entender como fuerza máxima) en torno a un 3-4% anual. (Hughes, Frontera, & Roubenoff, 2002). Esta pérdida de músculo se considera como uno de los efectos más dramáticos del envejecimiento en cuanto a la calidad de vida se refiere de las personas de edad  avanzada, además está asociada a alteraciones metabólicas, retroalimentado el problema y aumentando la tasa de mortalidad(Kalyani et al., 2014; Lenk, Schuler, & Adams, 2010). Por ello, ya se considera la sarcopenia como una patología independiente(Cao & Morley, 2016)

 

Pero es un error pensar que la sarcopenia o dinapenia (sarcodinapenia) afecta sólo a personas de edad avanzada, ya que sabemos que hoy en día afecta a sujetos de todas las edades e incluso niños. Por otro lado, aún a día de hoy se sigue subestimando la importancia de la masa muscular en la salud.

 

Llevo escribiendo post y trabajando en publicaciones científicas más de 7 años, habré escrito en torno a 80 post en relación a la importancia del tejido muscular y del entrenamiento de fuerza en la salud, habré impartido más de 25 ponencias en relación a este tema, e incluso he realizado algún webinar formativo sobre al que aún a día de hoy se puede acceder como por ejemplo el que realicé el año pasado con José Chicharro en su plataforma, pero sin embargo sigue siendo insuficiente. Grandes compañeros y amigos como Felipe Isidro o Walter Suárez también hacen una labor excelente de divulgación, pero aún queda mucho camino que recorrer.

 

Una revisión publicada en Annals of Medicine confirma que la baja masa muscular está relacionada con un mayor riesgo de graves complicaciones en la salud y una menor supervivencia.

La masa muscular debería ser un factor clave en la evaluación del estado de la salud de una persona, especialmente si vive con una enfermedad crónica. Los adultos acudimos al médico de media aproximadamente tres veces al año. Durante estas visitas, se toman signos vitales como la presión arterial, el pulso o el peso, pero estas mediciones realmente muestran la imagen real de la salud de una persona. Una extensa investigación muestra que los profesionales de la salud deberían empezar a considerar algo que a menudo se pasa por alto: la masa muscular (sin entrar en el asunto del tiempo que tienen por paciente, ya que eso no es mi campo aunque es una realidad)

El tejido muscular juega un papel fundamental en la salud, con estudios que demuestran que las personas con menos músculo tuvieron más complicaciones quirúrgicas y postoperatorias, estadías hospitalarias más prolongadas, función física más baja, peor calidad de vida y menor supervivencia global.

 

La revisión examinó la investigación más reciente en el transcurso de un año (enero de 2016 a enero de 2017) que incluyó más de 140 estudios en pacientes hospitalizados, ambulatorios y a largo plazo, y tuvo una conclusión contundente: la masa muscular es muy importante. Los datos muestran que la masa muscular puede decir mucho sobre el estado de salud general de una persona, especialmente si vive con una enfermedad crónica. Por ejemplo:

 

Un estudio en el Diario de la Asociación Médica Americana (JAMA, por sus siglas en inglés) mostró que las mujeres con cáncer de mama que tenían más músculo tenían casi un 60 por ciento más de posibilidades de supervivencia.

Los pacientes en la unidad de cuidados intensivos (UCI) con más músculo pasan menos tiempo en el respirador, así como menos tiempo en la UCI, y tienen una mejor probabilidad de supervivencia.

Las personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que tienen más masa muscular experimentan mejores resultados respiratorios y una menor incidencia de osteopenia u osteoporosis

En el contexto de la atención a largo plazo, un estudio encontró que las personas con menor masa muscular tenían Alzheimer más grave.

Por lo tanto, identificar y tratar la masa baja masa muscular y la calidad muscular, puede mejorar significativamente los resultados de salud en los pacientes.

 

https://www.eurekalert.org/multimedia/pub/183576.php

https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/07853890.2018.1511918

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