Dieta antiinflamatoria

Descubre la verdad detrás del controvertido concepto de la “dieta antiinflamatoria”. En este artículo, hablamos cómo este término ha tomado fuerza entre la población, pero también desentrañaremos su complejidad y las posibles interpretaciones erróneas que lo rodean.

Desde la confusión entre lo crónico y lo agudo hasta las analogías con otros campos como el ejercicio, te invitamos a reflexionar sobre cómo entender realmente la inflamación y su relación con la nutrición.

Concepto de dieta antiinflamatoria

El concepto de “dieta antiinflamatoria” que se ha propagado a la población es incorrecto. Mezcla de aciertos y errores a partes iguales, pero partiendo de un error básico: confundir lo crónico con lo agudo y/o lo fisiológico con lo patológico.

La inflamación aguda es buena y necesaria, la inflamación crónica no.

En otros ámbitos, ocurre lo contrario: lo crónico es positivo (por adaptaciones) pero lo agudo no.

Un ejemplo de esto es el ejercicio

El ejercicio intenso agudo, índice inmunosupresión, aumenta riesgo de infección, provoca daño tisular, aumenta el estrés oxidativo, aumenta la inflamación, provoca permeabilidad intestinal y puede provocar un gran pico de glucosa en sangre.

Si nos quedamos aquí, el ejercicio es malo. Imaginad a divulgadores hablando de que el ejercicio provoca todo esto, que no hay que hacer ejercicio. Que se vendan libros sobre este tema y se conviertan en “best seller”. Que la gente esté convencida de que el ejercicio es malo porque obvio, hay miles de estudios inequívocos que demuestran que el ejercicio provoca esto que os estoy diciendo.

Sin embargo, justo esos efectos del ejercicio que a priori y de manera aguda parecen negativos, son los que inducen adaptaciones a largo plazo (si seguimos haciendo ejercicio de manera habitual) provocando justo el efecto contrario: efectos antiinflamatorios, fortalecimiento del sistema inmune, efecto antioxidante, adaptación de tejidos, etc.

Con la dieta antiinflamatoria ocurre a la inversa

Pues algo similar pero a la inversa ocurre con la dieta antiinflamatoria, con todo lo que tiene que ver con alimentos y nutrición. También con los picos de glucosa, con la insulina, con la permeabilidad intestinal y con cientos de cosas más.

Leed y sobre todo elegís bien que leéis. Como dijo Daniel Kahleman: “La idea de que aquello que no ves podría refutar todo aquello en lo que crees no se nos pasa por la cabeza”

Este artículo ha sido redactado por el equipo de Ismael Galancho Partners.

Suscríbete a la Zona Premium por sólo 19,90 €/mes.

¿Quieres acceder a artículos, podcasts, videos y entrevistas exclusivas? Hazte miembro de la Zona Premium por sólo 19,90 €/mes. ¡Cancela cuando quieras! Sin permanencia.

¡Ahora 10 publicaciones nuevas cada mes!

Apúntate a mi Newsletter.

¿Quieres recibir todas mis novedades y promociones exclusivas? Suscríbete ahora y recibirás 2 regalos: 100 preguntas y respuestas sobre nutrición y entrenamiento y un completo documento de 22 páginas con respuestas sobre los carbohidratos, la resistencia a la insulina, la pérdida de grasa y el ejercicio.

Deja un comentario

Quizás también pueden interesarte los siguientes artículos:

Hazte con mi libro Réquiem por una Pirámide

En este libro pongo orden al caos de información que nos confunde en el ámbito de la salud, la nutrición y el ejercicio, partiendo del rigor, la ciencia y, sobre todo, del sentido común.

Libro Réquiem por una Pirámide

Categorías

Mis últimos artículos

Suscríbete a mi Newsletter

Recibe todas las novedades.

Últimos artículos del blog, regalos, promociones exclusivas, últimos cursos disponibles y mucho más. Si te suscribes ahora, recibirás de regalo  “100 preguntas sobre nutrición y entrenamiento y mis respuestas”. ¡Suscríbete ahora!