Es un debate continuo lo de las calorías cuentan o no, si la teoría CICO (Calories In-Calories Out) es correcta, si el balance energético es determinante, etc. El problema de todo ese debate, es que como casi siempre, no se entiende correctamente el significado CICO, se malintepreta y por tanto se arrojan comentarios incorrectos.

 

Y si, la primera ley de la termodinámica se cumple también en el ser humano. Pensar los contrario quizás sea una muestra más de la egocentricidad característica del ser humano de creerse diferente y superior al resto de la fisiología y física del resto del mundo natural.

 

Y es que pese a ser correcto que no todos los alimentos son iguales y pese a ser correcto que algunos inducen una mayor termogénesis endógena, pese a eso, habrá un resultado final determinado de energía (aunque sea diferente al original de dicho alimento marcado por una calorimetría) que será incorporado en nuestro organismo. Y si, es cierto que las calorías no existen como tal, puesto que son unas unidades de medida, al igual que no existen los kilómetros, ni los litros, ni los segundos…pero eso no significa que no cuenten a la hora de determinar el estado fisiológico de energía.

 

Y si, es cierto que no todas las personas son iguales y que hay múltiples factores que van a determinar el estado energético (patologías, alteraciones metabólicas, alteraciones endocrinas, gasto por actividad, composición corporal, hiperfagia, sexo, microbiota, etc) pero todo ello no es más que factores que sumarán o restarán o bien a la ingesta de energía o bien al gasto energético. Pero al final, habrá un residual de energía que será incorporado y un gasto de energía que será oxidado. Por tanto, pese a que sea difícil calcular eso (de ahí lo inevitable del ensaño-error y ajustes constantes en la planificación nutricional), nuestro organismo responderá si o si a ello.

 

Y es que si quieres perder peso, no te queda otra que estar en déficit calórico…da igual que el exceso calórico sea a través de comida real o de comida basura, ambos de forma crónica te llevarán a acumular grasa corporal. Otra cosa es el efecto en la salud, masa muscular, saciedad, etc que tenga una dieta u otra, pero está claro que si te pones de avena, aguacate, nueces y arroz hasta las orejas y además no te mueves del sofá, engordarás.

 

Pero por otro lado, es igual de incorrecto pensar que sólo las calorías importan, ya que su procedencia indudablemente es importante.

 

El balance calórico, es el factor más determinante a la hora de establecer los cambios en la composición corporal, sin embargo, esto no significa que todos los alimentos o nutrientes tendrán exactamente el mismo impacto en la composición corporal. Como siempre el ser humano tiende a polarizar, y a veces se olvida la complejidad de la fisiología humana (todo influye en su medida correspondiente), y el balance calórico es FUNDAMENTAL para determinar las respuestas tanto de pérdida de grasa como de aumento de masa muscular.

 

Los deportistas intencionalmente comen en exceso (superávit calórico) para maximizar las ganancias de masa muscular. Obviamente, el objetivo debe ser maximizar las ganancias de masa muscular magras y minimizar las ganancias de grasa. En el estudio de Rosqvist et al 2014, los sujetos fueron sobrealimentados (750 calorías por día) en cupcakes con grasa poliinsaturada (aceite de girasol) o en cupcakes con grasa saturada (aceite de palma). Después de 7 semanas, ambos grupos ganaron cantidades similares de peso. Sin embargo, en el grupo de grasa saturada (palma), aproximadamente el 80% del peso que se ganó fue la masa grasa. Por el contrario, en el grupo de grasa poliinsaturada (girasol), solo alrededor del 50% del peso ganado fue masa grasa. Por el contrario, en el grupo de grasa poliinsaturada, hubo un porcentaje mucho mayor de aumento de masa magra (50 frente a 20%, respectivamente). Además, la deposición de grasa hepática y visceral fue menor en el grupo de grasa poliinsaturada, afectando de manera negativa a la salud metabólica.

 

Obviamente, es solo un estudio y con limitaciones, puesto que se trata de intervenciones extrañamente llevadas a cabo en una alimentación real, con unos tipos de grasa muy concretos (no todas la saturadas y poliinsaturadas son iguales ni mucho menos), etc, por lo que no podemos sacar conclusiones definitivas

 

Por otro lado, HFL Muhammad et al 2017 pudieron comprobar que tras un periodo de pérdida de grasa, los sujetos que llevaron una dieta con un índice inflamatorio más elevado tendieron a recuperar el peso perdido antes. Por tanto, la modificación hacia una dieta con alimentos más saludables, impactará de forma positiva a la hora de gestionar el proceso metabólico, pero sea como sea, las calorías que lleguen menos las calorías que se gasten determinarán a medio-largo plazo la tendencia a la ganancia de o pérdida de grasa.

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